asiared - redacción 27/07/2006

El Gobierno de Taipei rebajará las restricciones económicas en el estrecho de Formosa con el objetivo de mejorar las inversiones de Taiwán en China a pesar de las fuertes negativas de los independentistas.

En un intento de tranquilizar las empresas locales y los inversores extranjeros, el Primer ministro Su Tseng-chang ha decidido no doblegarse ante las presiones de los independentistas, socios de gobierno, que le exigían parar la apertura del estrecho a través del cual se establecen las relaciones económicas entre ambos países.

La decisión se ha mantenido a pesar de las amenazas de la Unión Solidaria de Taiwán de retirar el apoyo al Gobierno si seguían adelante con la idea de recortar las restricciones en el estrecho de Formosa.

Representantes de la UST han llegado a declarar la guerra al gabinete y aseguran que harán cualquier cosa para detener el aumento de las relaciones económicas de la isla con China a través del estrecho, incluyendo manifestaciones que prevén multitudinarias.

El presidente de Taiwán, Chen Shui-bian, también se muestra reticente a liberalizar las relaciones económicas con China argumentando que la economía de la isla empieza a depender en demasía de la de su vecino.

Las compañías taiwanesas conforman uno de los mayores grupos de inversión extranjera en China con unas inversiones de cerca de 150.000 millones de dólares.