Entre los días 26 y 28 de julio tuvo lugar en el pabellón de mixtos de la Ciudadela , Pamplona, un curso de verano centrado en la actualidad de la República Popular China. El curso fue organizado por la Universidad Pública de Navarra (UPNA) en colaboración con el Instituto de Promoción de Estudios Sociales (IPES), en el marco de la VI edición del programa “Universidades Navarras por la Sociedad del Conocimiento”.

El curso fue concebido desde el Aula de Estudios Chinos de IPES como un viaje. Se trataba de ofrecer un recorrido panorámico que, a través de las ciudades y el mundo rural chino, aproximase a los asistentes a la cultura, historia, logros y retos del gigante asiático, de ahí que la denominación de este curso fuera: Verano en China: un fascinante viaje por el país del centro.

Como todo viaje, el punto de arranque fue el de una terminal de salida. Desde ella, los ponentes del primer día, facilitaron las coordenadas históricas, políticas, sociales y culturales de carácter básico, para que a los alumnos empezaran a mirar el mundo como lo hacen los chinos, desde el centro; pues China no significa otra cosa: Zhong –centro- guo –país-. Y así, tras las ponencias de la mañana, los asistentes se sumergieron en los sabores y aromas de las costas de Guangdong y el estrecho de Formosa, todo ello en un distendido ambiente veraniego.

Aunque el apartado dedicado a la cocina nos pueda parecer una frivolidad, el saber preparar, condimentar y comer los alimentos tiene una gran importancia en esta cultura, como queda reflejado en la metáfora del gran filósofo Lao Tzu “Gobernar una gran nación viene a ser como cocinar un pequeño pescado”.

Precisamente de la evolución política, las reformas económicas y de cómo las empresas occidentales debe ir a China, se trató en el segundo día de curso. En contraste con el último día, dedicado exclusivamente a abordar la difícil cuestión de las diferencias sociales, la opinión pública, los retos ambientales y los contrastes entre el campo y la ciudad. La sinóloga Leila Fernández Stembrigde, los periodistas Georgina Higueras y Rafael Poch-de-Feliu y el consultor Carlos Sánchez, habituales residentes en Beijing, fueron los cicerones encargados de descubrir al público pamplonés los lejanos misterios orientales. La combinación de sus conocimientos con sus experiencias vitales, resultaron un ilustrativo maridaje que fue bien acogido por el alumnado, a juzgar por los ricos debates y la amplia participación del público.

De entre todas las cuestiones tratadas y las distintas perspectivas ofrecidas, pueden establecerse una serie de puntos clave donde los expertos han coincidido:

·Necesaria reducción del choque cultural. Es importante aproximarse a China desde la conciencia de que se trata de una de las principales civilizaciones planetarias. La actitud hacia el Mundo Chino ha de ser de cooperación y respeto. Hay que dejar los prejuicios en el paragüero de casa y aproximarse con una actitud abierta. Es conveniente conocer algunos aspectos relacionados con los cambios de etiqueta y costumbres, sobre todo en el ámbito de los negocios. No hay que obsesionarse con el “control de la situación”, China “todo tiene solución, pero hay que tener paciencia”.

·Mito del Crecimiento económico y los millones de consumidores. Desigualdades sociales, territoriales y de género. Reto medioambiental. El fenómeno del crecimiento aunque real, alto y sostenido en el tiempo, está siendo muy mitificado en occidente. Las políticas desarrollistas iniciadas en los años ochenta están dando lugar a fuertes desigualdades: Entre el campo y la ciudad, entre la costa y el oeste. Además están ocurriendo en poquísimo tiempo, y están repercutiendo fuertemente en las costumbres sociales, aumentando la brecha entre hombres y mujeres, y dando lugar a la reaparición de prácticas ancestrales combatidas y desterradas por la revolución como la venta de mujeres y las bodas concertadas. Otro importante reto es el medioambiental. Se trata de un grave problema que todavía no ha sido abordado seriamente por el Gobierno, aunque se han evidenciado cambios al respecto por parte de los legisladores.

·Compleja vigencia del Partido Comunista. El desarrollo económico y la lucha contra la pobreza y el analfabetismo, han sido en parte resultado de la estabilidad garantizada por el Partido Comunista. La vigencia del Partido Comunista, como artífice de la prosperidad, es no solo un hecho –defendida por gran parte del campesinado, clase media e intelectual- sino además un hito deseable por lo menos para los siguientes veinte o treinta años. La reforma política tal y como la entendemos en occidente no es popular,–conviene recordar que las protestas de 1989 fueron fundamentalmente sociales- cuando no rechazada abiertamente. Al tiempo, existen espacios de libertad y autonomía personal cada vez más evidentes. Como evidencia la existencia de una opinión pública en auge o el hecho de que en 600.000 municipios de menos de 10.000 habitantes los habitantes eligen a sus representantes. La dimensión política en China es muy compleja, existe un partido unico que monopoliza el poder, y al mismo tiempo son los institutos y entidades vinculadas a ese partido único de donde salen los informes y estudios más críticos con las prácticas gubernativas.

·Evidencias de cambio. La llegada de Hu Jintao y el resto de dirigentes de la cuarta generación a supuesto la apertura de un nuevo periodo aún poco perceptible en los medios de comunicación occidentales. Un nuevo discurso en referencia a la política interior –la construcción de una sociedad socialista armoniosa- y la política exterior –el ascenso pacífico- , que están siendo acompañadas por nuevas directrices en lo político y lo económico, como ha quedado en evidencia en el XI Plan Quinquenal y en las políticas aprobadas por la Asamblea Popular de marzo, y que tienen como objetivo acompasar desarrollo económico con justicia social y desarrollo sostenible. En un ambiente crítico con las políticas desarrollistas de Jiang Zemin y el legado de Deng Xiaoping, conviene estar atento al próximo congreso del Partido Comunista a celebrar en 2007.
·Reto post 2010. Gran parte del desarrollo e inversiones impulsadas desde el Gobierno chino tiene por objeto los Juegos Olímpicos de 2008 y la Exposición Universal de Shanghai 2010, pero....¿y después?. Todos los expertos apuntan a la posibilidad de un parón en la economía y la apertura de una importante crisis social.

Concluyo subrayando la calidad humana de ponentes y público, el gran nivel alcanzado en los debates, así como el acertado papel de los moderadores, en particular el ejercido por el otro co-director del curso, José Antonio Corriente Córdoba, Catedrático de Derecho Internacional Público de la Universidad de Navarra.

No quiero terminar si dar las gracias a la Fundación Universidad-Sociedad, en particular a Arancha Yuste, por su eficaz gestión; a Iranzu García del gabinete de comunicación de la UPNA, por su dedicación a que este curso tuviera la máxima repercusión. Y finalmente, pero no por ello menos importante, a los Vicerrectores Garrido e Iriarte y a sus respectivos equipos sin cuyos auspicios y colaboración no hubiera sido posible este curso.

A todos, Gracias.

Andrés Herrera Feligreras
Co-Director
Aula de Estudios Chinos de IPES