por Xulio RÃos, Director del Observatorio de la PolÃtica China (Casa Asia-Igadi).
Una nueva e intensa campaña anticorrupción preside el proceso de renovación de los responsables del Partido Comunista de China (PCCh), con vistas al XVII Congreso de esta formación, a celebrar en 2007, probablemente en algún mes del último trimestre. Hu Jintao, secretario general y jefe del Estado, viene acentuando sus referencias a este asunto desde comienzos del presente año y a ello aludió vivamente en el discurso pronunciado el primero de julio, con motivo del 85 aniversario de la creación del PCCh. Más allá de loables intenciones, promete ser la piedra de toque principal de un plan para asegurarse una mayor cuota de poder.
En el año 2005, solicitaron oficialmente la entrada en el PCCh 17 millones de personas, de las cuales 2,47 millones fueron admitidas. Se desconoce cuántos fueron invitados a ingresar en sus filas y rechazaron la propuesta. Unos 45.000 han sido expulsados. Las cuatro quintas partes de la nueva militancia son personas menores de 35 años, afirma la agencia Xinhua en un comunicado. El total de militantes del PCCh asciende a 70,8 millones, organizados en 3,5 millones de células implantadas en todo tipo de instituciones, desde las empresas estatales o privadas, al Ejército o la Administración.
Junto a casos tradicionalmente presentes en la sociedad china como el soborno o el tráfico de influencias, u otros sangrantes como la negligencia o la corrupción abierta de los responsables locales del funcionamiento de minas peligrosas que provocan accidentes mortales, la clave de la actual campaña está relacionada con los preparativos del XVII Congreso del PCCh.
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La Insignia.
http://www.lainsignia.org/2006/agosto/int_003.htm



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