Corea del Sur desea su "independencia" militar

Se confirma oficialmente que el próximo 14 de septiembre se celebrará la sexta cumbre entre Estados Unidos y Corea del Sur, desde que Roh Moo-hyun asumió la presiencia del país en 2002.
Oficialmente, el centro de la agenda en su reunión con George W. Bush lo ocupará la crisis nuclear norcoreana. Sin embargo, el viaje tiene otra dimensión: reducir la tensión entre Estados Unidos y Corea del Sur por la demanda de Seul de recuperar el mando militar en caso de conflicto en la península.
Es poco conocido, pero desde el inicio de la "Guerra de Corea" en 1950, el mando operativo de combate en Corea del Sur fue entregado a Estados Unidos que todavía detenta y que incluye tanto las tropas estadounidenses allí destacadas (30.000 efectivos que serán 25.000 en 2008) como el ejercito surcoreano.
Desde el gabinete de Roh Moo-hyun se ha impulsado un plan destinado a traspasar el control operativo de las tropas surcoreanas en tiempos de guerra. Actualmente estas dependen de un alegórico mando combinado (estaudounidense-coreano) bajo las ordenes de un general de EEUU. En opinión del presidente coreano esta situación es vergonzosa.
La respuesta a este plan de traspaso no se ha hecho esperar. Además de las "naturales" tensiones con Washington -que formalmente coopera con el proyecto- se ha públicado un comunicado firmado por la totalidad de ex-ministros de Defensa que ha tenido el país en el que se exige detener estas conversaciones que “con seguridad dañará la alianza y conducirá a la retirada de las tropas de Estados Unidos”.
Para el partido goberante, la recuperación del control operativo es un asunto de orgullo nacional, además de una continuación natural del traspado del control en tiempos de paz de sus propias tropas - 650.000 efectivos (el sexto del mundo) con una importante transferencia tecnológica estadounidense- asumido en 1994.
De acuerdo al plan que discuten EEUU y Corea del Sur, el comando combinado será disuelto y las tropas estadounidenses ocuparán un papel de apoyo estratégico. De hecho, la alianza entre Seul y Washington esta experimentando una importante reestructuración desde 2001, presidida por la iniciativa Surcoreana de aproximarse a Corea del Norte y ganar autonomía estratégica y política con respecto a Estados Unidos, lo que seguramente tendrá repercusiones en la región.



